Merida Reacto V 2027, review de larga duración
19.08.26 08:41 42026-08-19T08:41:00+02:00Text: Thomas Wittner (Traducido por IA)Fotos: Erwin HaidenCuatro meses, unos 1.500 kilómetros y un redactor cuyo corazón pertenece en realidad al clásico cuadro de diamante: lo que el Reacto 10K puede hacer de verdad en nuestras carreteras y por qué me cuesta tanto devolver este misil.19.08.26 08:41 272026-08-19T08:41:00+02:00Merida Reacto V 2027, review de larga duración
19.08.26 08:41 272026-08-19T08:41:00+02:00 Thomas Wittner (Traducido por IA) Erwin HaidenCuatro meses, unos 1.500 kilómetros y un redactor cuyo corazón pertenece en realidad al clásico cuadro de diamante: lo que el Reacto 10K puede hacer de verdad en nuestras carreteras y por qué me cuesta tanto devolver este misil.19.08.26 08:41 272026-08-19T08:41:00+02:00Febrero de este año, Oropesa del Mar, unos 90 km al norte de Valencia: al igual que otros 30 periodistas de todo el mundo, tuve la oportunidad exclusiva de llevarme a dar una primera vuelta el Reacto V, que por aquel entonces todavía no se había presentado oficialmente. El modelo ONE, con cambio integrado en el buje Classified, frenos Dura-Ace y ruedas DT Swiss, convenció desde el primer momento. Sobre todo, el sinuoso descenso por la CV-147 hacia Benicassim me dejó de inmediato con ganas de más, así que volví a subir el puerto únicamente para disfrutar a fondo del viento de la marcha y del genial manejo de la máquina de Merida.
Sin embargo, ya durante el segundo día en el camp de Merida empezaron a manifestarse problemas gastrointestinales. Así ya no pude disfrutar de verdad de las salidas —una ruta de 50 kilómetros a los pies de el Bartolo y un Coffee Ride con el modelo TEAM (Dura-Ace y ruedas Vision)—, y mucho menos participar en la opulenta cena acompañada de buenos vinos tintos. Qué dolor.
Por eso me alegré aún más cuando, poco después del lanzamiento oficial a principios de marzo, el Schmerzlose me encargó someter el Reacto a una review de larga duración. Pasaron unas semanas cargadas de expectación hasta que pude recoger el Merida Reacto 10K del importador de Merida SAIL & SURF.
Un arma aerodinámica, sí, pero ante todo un arma multiusos que empuja hacia delante en cualquier terreno.
Merida Reacto 10KTres caracteres, un concepto
Desde 2011, el Reacto es sinónimo de rendimiento aerodinámico con enfoque competitivo; ya va por su quinta generación, y su predecesor, pese a toda su clase, empezaba a acusar el paso de los años. Merida se ha tomado casi cuatro años (el proyecto arrancó en mayo de 2022 y, por cierto, se desarrolló en Alemania) para replantear por completo el Reacto y montar tres modelos superiores sobre la misma plataforma CF5, aunque cada uno ofrece un carácter diferente:
Tres modelos
| Modelo | Túnel de viento (protocolo TOUR) | Peso (talla M) | Transmisión / ruedas | Precio (PVP) |
|---|---|---|---|---|
| Reacto ONE | 196 vatios | 7,4 kg | Transmisión Classified 1× / DT Swiss ARC 1100 | 10.199,- € |
| Reacto 10K | 202 vatios | 7,2 kg | SRAM Red AXS / Reynolds BL 60 Pro | 9.899,- € |
| Reacto TEAM | 203 vatios (predecesor: 211) | 7,1 kg | Shimano Dura-Ace / Vision Metron 60 RS | 9.999,- € |
El ONE es el arma aerodinámica sin concesiones; el TEAM, el más ligero de la gama; y el 10K —mi bici de review— pretende ser el término medio ideal: el montaje más equilibrado, con un excelente balance frente al viento frontal y lateral. Por debajo, la gama disponible en Austria se extiende aún más: desde el Pro y el 8000 (Ultegra Di2, toda una ganga por € 5.699,-) hasta los sensatos modelos 6000 y 5000, con el cuadro CF3, algo más asequible pero igual de aerodinámico. Diez modelos en total, desde € 3.399,-. Así que Merida no ha escatimado.
Los datos duros para los fanáticos de la aerodinámica: ahora admite neumáticos de hasta 32 mm; para ello, las vainas crecieron hasta los 410 mm, aunque siguen siendo bien cortas. La batería Di2 se trasladó al pedalier (mejor accesibilidad y tubo de sillín más esbelto), mientras que la nueva tija S-Flex con 0 mm de offset pesa unos 100 g menos que antes. El refinamiento en el túnel de viento se realizó junto con Reynolds y, en cualquier caso, la máquina ya está probada en el World Tour.
Especificaciones del Reacto 10K
| Cuadro | Reacto CF5 V, material: carbono, tamaño máx. de neumático 700x32C, 100x12 / 142x12 mm, BB86,5 | Horquilla | Merida Reacto CF5 V Disc, material: carbono, tamaño máx. de neumático 700x32C |
| Tallas de cuadro | 3XS, XXS, XS, S, M, L, XL | Color del cuadro | Black/Mineral Gold o Slate Grey/Black |
| Núcleo/cassette | Sram Red XG-1290, cassette de 12 velocidades, 10-36 dientes | Ruedas | Reynolds BL 60 Pro, buje delantero de 100x12 mm, buje trasero de 142x12 mm, ancho interno de 21 mm, perfil de 60 mm, Centerlock, Sram XDR, carbono, Tubeless Ready |
| Frenos | Sram Red, disco | Ejes | Merida Expert SL, incl. palanca desmontable, llaves Allen de 6/4 mm |
| Discos de freno | Sram Paceline X, 160 mm | Neumáticos | Continental Grand Prix 5000S TR, 700x28C, plegables, Tubeless Ready |
| Dirección | FSA ACR NO.55R, rodamientos SL (TH H2281 Neck) | Pedalier | Sram DUB PressFit Road, PressFit 86,5 |
| Manillar | Merida Team CW 1P, material: carbono, 380 mm (3S-XXS-XS-S), 400 mm (M-L), 420 mm (XL) | Potencia | Merida Team CW Aero, material: carbono, 90 mm (3S/XXS/XS), 100 mm (S), 110 mm (M/L), 120 mm (XL) |
| Puños/cinta de manillar | Merida Road Expert | Cambio trasero | Sram Red AXS |
| Manetas de cambio | Sram Red AXS, disco hidráulico | Tija | Merida Reacto V S-FLEX, forma aerodinámica, 0 mm de retroceso, material: carbono |
| Abrazadera de sillín | Merida Reacto V | Sillín | Prologo Nago R4 PAS, Nack |
| Cadena | Sram Red E1, Flattop | Bielas | Sram Red, 50-37 dientes, potenciómetro, 160 mm (3S), 165 mm (XXS/XS), 170 mm (S/M), 172,5 mm (L/XL) |
| Peso | aprox. 7,3 kg (talla de cuadro M, sin pedales, báscula BB) | Precio (PVP) | € 9.899,- |
En España, el cuadro negro y dorado del 10K todavía me parecía un poco macarra. Entretanto, esta combinación de colores se ha convertido, junto con la del ONE en rojo vino y plata, en una de mis favoritas, aunque aquí, como siempre, hay opiniones para todos los gustos; no puedo evitar pensar en el dicho: "Ve a tres médicos y obtendrás cuatro opiniones." En cualquier caso, el color da igual para el rendimiento, así que, tras montar mis pedales, salí a dar la primera vuelta en casa.
Tecnología: cuatro años de refinamiento
Antes siquiera de que el Reacto pisara nuestro terreno, ya llevaba casi cuatro años de desarrollo a sus espaldas: el proyecto arrancó en mayo de 2022. Cientos de simulaciones CFD, cálculos FEM, cuatro grandes sesiones en el túnel de viento y un buen montón de pruebas de laboratorio sentaron las bases. La medición final se realizó siguiendo el protocolo de la revista TOUR —con un maniquí pedaleando, ángulos de incidencia variables y a 45 km/h— y con un objetivo declarado: bajar de la barrera de los 200 vatios sin sacrificar comodidad ni estabilidad. Que el ONE haya logrado caer realmente por debajo de la cifra mágica, con 196 vatios, y que el TEAM haya mejorado de 211 a 203 vatios dice mucho del esfuerzo invertido.
En cualquier caso, para los ingenieros era más importante el comportamiento con viento lateral que los valores puros de viento frontal. Y fue precisamente ahí donde, junto con Reynolds, refinaron las formas de los tubos y la integración del sistema hasta conseguir que eficiencia y estabilidad fueran de la mano. Paralelamente, las opiniones procedentes del ciclismo profesional se incorporaron al laminado y al trabajo de detalle, incluidas las del Tour de France y la Vuelta 2025. Es decir, el Reacto ya había acumulado kilómetros en competición antes incluso de llegar a las tiendas. Además, se tuvieron plenamente en cuenta las nuevas normas UCI para 2026. Un vistazo a la geometría revela hasta qué punto el resultado es deportivo.
Geometría del Merida Reacto V
| Talla de cuadro | 3XS | XXS | XS | S | M | L | XL |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| Tamaño de rueda (pulgadas) | 28" | 28" | 28" | 28" | 28" | 28" | 28" |
| Longitud del tubo de sillín (mm) | 440 | 470 | 500 | 520 | 540 | 560 | 590 |
| Longitud del tubo superior (mm) | 506 | 521 | 535 | 545 | 560 | 575 | 590 |
| Longitud de vainas (mm) | 410 | 410 | 410 | 410 | 410 | 410 | 410 |
| Ángulo de dirección (°) | 70,5 | 70,5 | 72 | 72,5 | 73,5 | 73,5 | 74 |
| Ángulo del tubo de sillín (°) | 75,5 | 74,5 | 74 | 74 | 73,5 | 73 | 73 |
| Caída del pedalier (mm) | 70 | 70 | 70 | 66 | 66 | 66 | 66 |
| Longitud del tubo de dirección (mm) | 100 | 105 | 112 | 128 | 140 | 155 | 175 |
| Longitud de la horquilla (mm) | 385 | 385 | 385 | 385 | 385 | 385 | 385 |
| Offset de la horquilla (mm) | 45 | 45 | 45 | 45 | 45 | 45 | 45 |
| Reach (mm) | 373 | 377 | 384 | 390 | 395 | 400 | 409 |
| Stack (mm) | 512 | 517 | 529 | 542 | 557 | 571 | 593 |
| Distancia entre ejes (mm) | 981 | 987 | 984 | 992 | 992 | 1002 | 1011 |
| Altura del tubo superior (mm) | 727 | 746 | 771 | 792 | 810 | 826 | 853 |
| Relación stack-to-reach | 1,373 | 1,371 | 1,378 | 1,390 | 1,410 | 1,428 | 1,450 |
Geometría y posición de conducción
Siete tallas de cuadro, desde 3XS hasta XL: desde el escalador más compacto hasta el más larguirucho, todo el mundo encontrará aquí su ajuste, un aspecto que suele pasarse por alto en las aero purasangre. En mi talla M, un reach de 395 mm se combina con un stack de 557 mm, lo que da una relación stack-to-reach de 1,41. Deportiva, sin duda, pero sin la actitud brutalmente extrema de algunas rivales. Lo bastante baja para cortar el viento y, aun así, apta para pasar horas sobre ella.
Llaman la atención las vainas de 410 mm constantes en todas las tallas: sorprendentemente cortas para un cuadro aero homologado para hasta 32 mm, lo que mantiene la parte trasera deliciosamente ágil. Los ángulos se adaptan según la talla; en la M, tanto la dirección como el tubo de sillín están a 73,5°, la distancia entre ejes es de 992 mm y la caída del pedalier, de 66 mm. En conjunto, el resultado es un manejo vivo y preciso a la vez: aquí nada se pone nervioso, ni al pedalear de pie subiendo ni bajando a 80 km/h.
Aun así, las vainas cortas y el frontal compacto se cobran un pequeño precio: a baja velocidad y con el manillar girado al máximo, el neumático delantero puede rozar la zapatilla; el conocido toe-overlap de muchas geometrías de competición agresivas. A ritmo de carrera no supone ningún problema, pero conviene tenerlo presente al maniobrar en el aparcamiento.
El resto apuesta de forma coherente por la integración: el cockpit Team-CW-1P desarrollado junto con Vision, la dirección FSA-ACR y los cables que desaparecen limpiamente en el cuadro crean un frontal sin ningún cable que estorbe. Pero hay algo que queda claro nada más subirse por primera vez: este cockpit va muy en serio.
First Ride: el cockpit obliga a ser humilde
Mi forma física apenas había mejorado desde el camp de Merida, pero la posición deportiva sobre el condenadamente estrecho cockpit prácticamente no deja elección al ciclista. En cuanto las manos abrazan los escaladores y uno intenta adoptar una silueta estrecha, la velocidad aumenta claramente con la misma potencia. Merida ha invertido un esfuerzo de desarrollo extremo en el cockpit: por un lado, para adaptarse a diferentes tipos de ciclista y, por otro, para seguir mejorando la aerodinámica.
La faena es que la UCI ha publicado nuevas "Regulations" para 2026, por lo que dos de las cuatro medidas de cockpit no cumplen la normativa UCI. El manillar montado en el 10K también entra en esta categoría: aunque tiene los 40 cm exigidos en la parte baja, su flare de 75 mm es demasiado grande. Importante para todos los que compitan y necesiten un cockpit reglamentario: entretanto, Merida ha añadido una variante adicional, la más estrecha que cumple la normativa UCI (345/380), pero no viene montada en el 10K.
En la primera cuesta, el estrecho cockpit supuso todo un reto. Pedalear de pie exige adoptar otra postura del tronco para poder tirar del manillar con una ergonomía impecable. Bajando, sin embargo, el CW 1P no dio ningún motivo de preocupación. Tanto sobre los escaladores como en la parte baja del manillar transmite total confianza, aunque quizá requiera una pizca más de decisión al entrar en las curvas. En cualquier caso, el segmento "Gföhl - Kremstal - Krems", 18 kilómetros con un 2 % de descenso, ya dejó ver el potencial del 10K: con unos relajados 230 vatios de media, logré nada menos que 47 km/h de promedio. I like.
Las Reynolds gritan constantemente «¡más rápido!», mientras la SRAM Red cumple discretamente con su trabajo, y al ciclista ni siquiera se le ocurre incorporarse y dejarse llevar.
Reynolds BL 60 ProSecond Ride: ¡larga vida a Reynolds!
En el camp de Merida, las DT Swiss ARC 1100 del modelo ONE convencieron por una serenidad imperturbable, apenas alterada ni siquiera por un fuerte viento lateral y que, bajando, casi invitaba a cometer imprudencias. Las Vision Metron 5D ACR EVO del TEAM, en cambio, eran bastante más ágiles y se sentían más rápidas, aunque también más sensibles con viento lateral fuerte. Las BL 60 Pro de Reynolds montadas en el 10K pretenden ser el término medio ideal, y los chicos de Merida no habían prometido demasiado.
Después de disfrutar del viento de cola en el carril bici del Danubio (segmento Kraftwerk zu Kraftwerk, 12,4 km a 36,6 km/h, con 206 vatios y 119 pulsaciones), el viento racheado entre Zwentendorf y Heiligeneich llegó de lado. Está claro que las llantas de 60 mm exigen entonces agarrar el manillar con más firmeza, pero nunca llegué a pasar grandes apuros. En el camino de vuelta, entre Großhain y Meidling im Tale, llegó por fin el gran momento de las Reynolds: el viento soplaba con fuerza sobre las llantas desde un lateral, aunque ligeramente desde atrás, y generaba un empuje increíble; una sensación que volvería a experimentar muchas veces.
Los datos técnicos de las Reynolds, con perfil de llanta propio, 21 mm de ancho interno y radios Sapim CX-Ray, las sitúan en la primera división con sus 1.500 gramos. El montaje tubeless —con 5 bar de presión debido a mi peso— y los contrastados Conti GP 5000 de 28 mm también puede calificarse sin reservas como moderno. En cualquier caso, la comodidad frente a mi montaje particular con neumáticos de 23 mm es sensacional, y entiendo perfectamente, como tantos aficionados al ciclismo, hasta qué punto unas ruedas de alta gama como estas aumentan enormemente el placer de pedalear de forma deportiva.
Cuesta arriba con aerodinámica
Subir en bici no es precisamente mi mayor pasión: mi peso relativamente elevado, combinado con unos entrenamientos más bien escasos, no forma la pareja ideal. Aun así, en Dunkelsteiner Wald el Reacto tuvo que demostrar si una aero también puede destacar cuesta arriba. Wolfsteingraben es una subida de las que se hacen con inercia, pero después llega Kickinger Graben desde Kochholz, cuyo 6,3 % de pendiente ya cuenta como montaña, al menos para mí.
El grupo Red, con bielas 37/50 y cassette 10-36, ofrece un rango suficiente; la posición deportiva, con unos 11 cm de desnivel entre sillín y manillar, favorece una cadencia elevada, y las ganas de atrancarse aparecen relativamente pocas veces. Y aunque mi Cannondale de once años pesa medio kilo menos, no sabría cómo subir más rápido con ella. Entretanto, pedalear de pie también funciona perfectamente con el cockpit estrecho, aunque en las siguientes salidas solía resultar más divertido mantener una cadencia más alta sentado.
Llano y aero: corre sola
En la salida número cinco quise poner a prueba por primera vez todo el conjunto con intensidad. Puse rumbo a Tulln pasando por Fels am Wagram, para después regresar rodando por el carril bici de la orilla sur del Danubio. Strava registró nada menos que once récords personales. No es de extrañar: completé los 90 kilómetros a una media de 34,4 km/h y, con 225 vatios de promedio, todavía estaba lejos del límite.
Una vez más, tuve la clara sensación de que el cockpit me obligaba a adoptar una posición aerodinámica. Con el apoyo de las fantásticas Reynolds, el Reacto avanzaba sin cesar y nunca se me pasó por la cabeza incorporarme y dejarme llevar. Así no hay manera de hacer un día de descanso activo.
Un pequeño percance en el Charity Ride
Tranquilos, no estampé la Merida contra el asfalto. Sin embargo, el circuito de Paudorf no solo acumulaba mucho desnivel, sino que tampoco escatimaba en firme irregular. Sobre todo, atravesar Höbenbach, plagado de baches, no fue fácil, y de vez en cuando me comí alguno. Una vez más, me sorprendió la comodidad, que atribuí a las rapidísimas Reynolds con los Conti de 28 mm.
Sin embargo, al llegar a casa descubrí que faltaba la tapa de la potencia: al parecer, había decidido abandonarnos en algún punto del tramo más traqueteado. Esta pieza se ha ganado definitivamente una actualización. Aunque el ajuste puede optimizarse con un secador, aquí me gustaría una solución más robusta y un «clic» claro para que la tapa no vuelva a perderse.
Quejarse por vicio
Y ya que estamos: hay un segundo detalle con el que no he acabado de congeniar. La tija lleva una cubierta de goma en la parte trasera, y tampoco se adapta perfectamente a la tija aerodinámica. La solución consiste en montar el piloto trasero desarrollado específicamente para ella, pero hasta la fecha todavía no está disponible.
Larga y lenta
Una ruta dominical me llevó por Kirchberg y Großweikersdorf hasta Hollabrunn, y después por Sitzendorf an der Schmida hasta Eggenburg. Tras una parada en boxes con Vanilla Coke incluida en Gars am Kamp, regresé a casa atravesando Kamptal. Los aproximadamente 130 kilómetros ofrecieron de todo: subidas, repechos, descensos divertidos y también largas rectas con viento en contra. El Reacto, a diferencia de mí, no mostró señal alguna de fatiga. En cualquier caso, me sorprendí al analizar la ruta en casa: 206 vatios se tradujeron en una media de 32,6 km/h. Por primera vez, el sillín Prologo me dio algún pequeño problema; a largo plazo, probablemente optaría por otro.
Otra salida larga me llevó por Dunkelsteiner Wald y Schallaburg, superando muchos pequeños repechos hasta Pielachtal, y desde allí por Wilhelmsburg y Herzogenburg en dirección a Krems. Unos 1.300 metros de desnivel en 145 kilómetros: para mí, un reto considerable. Durante las cinco horas, el Reacto permaneció imperturbable; una vez más, el misil aerodinámico demostró de forma impresionante sus cualidades como bici polivalente.
Conclusión
| Merida Reacto 10K | |
|---|---|
| Año del modelo: | 2027 |
| Duración de la review: | 4 meses / aprox. 1.500 km |
| Precio: | € 9.899,- PVP |
| + | concepto global coherente |
| + | aero y, aun así, un arma multiusos |
| + | comodidad sorprendente |
| + | Reynolds BL 60 Pro |
| + | potenciómetro incluido |
| - | ajuste de la tapa de la potencia |
| - | toe-overlap |
| Veredicto BB: | Cerca de la perfección: el arma aero multiusos para el World Tour |
Estoy dividido. En realidad, me gusta más la clásica forma de cuadro de diamante. En realidad, pensaba que una bici de carretera no necesitaba frenos de disco. En realidad, tengo una edad en la que uno debería empezar a pensar en una bici endurance. Sí, en realidad...
Pero estamos en 2026, y el modelo 2027 del Merida Reacto es una revelación, ni más ni menos. La review de larga duración, con cuatro meses y unos 1.500 kilómetros, ha confirmado lo que contaban los chicos de Merida en España: el Reacto no solo es un arma aerodinámica que se ha ganado un puesto en el World Tour, sino también un arma multiusos gracias a su sorprendente comodidad. En conjunto, resulta coherente de principio a fin y, salvo por dos pequeños detalles, está cerca de la perfección.
Con un equipamiento de alta gama, el precio del 10K también resulta razonable: los € 9.899,- están plenamente justificados por el SRAM Red AXS con potenciómetro, las Reynolds BL 60 Pro y el cockpit Team-CW-1P, sobre todo teniendo en cuenta que la gama en su conjunto sigue siendo sensiblemente más asequible que la de muchos rivales. En mi báscula BB, el conjunto marcó 7,3 kg en talla M, apenas por encima de los 7,2 kg declarados por Merida. El SRAM Red cumple discretamente con su cometido, mientras las Reynolds gritan constantemente "más rápido" y, en combinación con el cockpit aero, invitan permanentemente al ciclista a apretar un poco más.
Solo para que quede claro: no pienso devolver voluntariamente este misil. Aunque hay una opción sin violencia. Un montaje totalmente a mi gusto, una especie de "Best of" de los tres modelos superiores: el color del ONE (Passion Red/Slate Grey), el equipamiento del TEAM (soy y seguiré siendo fan de Dura-Ace, ¿quizá directamente con 13 velocidades?) y las ruedas del 10K, porque las Reynolds me han conquistado de verdad. ¿Puede ser?
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